Muere brutalmente asesinada la coraza de machirulo que oprimía a Paco, de 49 años.

La esencia machirula de la víctima ha sido encontrada sin vida esta madrugada, despedazada en un contenedor del barrio de Salamanca, en pleno centro de Madrid.

 
GUINDILLA Y VERMÚ

La esposa de Paco - Mari Pepa, de 45 años - ha sido quien ha dado la voz de alarma y llamado a la policía al encontrar a su marido en un estado “totalmente irreconocible”. Duras declaraciones de Mari Pepa, que asegura que “Paco ya no solo me ayuda a poner la mesa, sino que ha adoptado una plena consciencia feminista, cambiando radicalmente sus ideales y forma de actuar”. Sus hijos, una adolescente de 15 años y un joven de 21, han mostrado reacciones opuestas a la transformación de su padre. La primera parece alegrarse demasiado de esta masacre, por lo que está considerada como una de las principales sospechosas del caso. En cambio, el joven varón, que aún luce orgulloso su ‘masculinidad frágil’, se lamenta de la pérdida de la virilidad que regía la vida de su padre. “No sé quién será la culpable de esto, pero en la familia estamos devastados. Mi padre era un hombre hecho y derecho, y de un día para otro está ‘amariconao’ perdido” - declara Raúl, con un semblante serio y seguro, pero con un tic en el ojo izquierdo que delata cierto nerviosismo.


· Fuentes cercanas a la víctima se muestran confusos sobre las causas de la desgracia, ya que Paco llevaba una vida ejemplar con aficiones tan comunes y respetables como lo eran salir de caza, bajar al bar y jugar al mus con otros machotes del barrio. Vecinos de la escalera en la que habita la víctima niegan haber identificado ningún comportamiento sospechoso por parte de las asociaciones feministas de la zona, tildando a sus integrantes como “tranquilas, educadas, y buenas ciudadanas”. Declaraciones contradictorias con la de don Mauricio, vecino del sexto de 71 años, quien asegura la peligrosidad de las “feministas machorras asalvajadas”. “Las cosas ya no son lo que eran [...] Paco ha sido la primera víctima del bloque, pero ellas siguen sueltas, y están maquinando arrasar con los derechos y la masculinidad de los respetables hombres del barrio” - se lamenta mientras señala nostálgico la bandera del aguilucho que preside su despacho. Por su lado, Paco asegura que no tiene intención de presentar cargos, ya que afirma sentirse “más tranquilo, libre y seguro que nunca”. Aún queda por determinar si la víctima cambiará de opinión al superar el estrés postraumático de su pérdida, y solo el tiempo dirá si se mantendrá firme en su decisión. En el caso de celebrarse un juicio, el Tribunal Supremo lo programaría con urgencia, dada la gravedad del delito. Aunque por el momento los detalles de la estrategia de la abogacía están clasificados, se prevé que la defensa realice una investigación independiente en la que se desvelaría información absolutamente imprescindible sobre la vida privada de la víctima, como el atuendo que llevaba a la hora del delito, su consumo habitual de alcohol y sus preferencias de ocio. De confirmarse el potencial ‘masculinicidio’, las víctimas mortales a nivel de destrucción de masculinidades tradicionales que el feminismo se ha cobrado en lo que va de año ascenderían a 89, agravando aún más la preocupante crisis del Machismo Estructural a nivel nacional.