El tiempo

POR ARIADNA CHEZ, HACEDORA DE TRAMPAS A.K.A. CAZADORA-RECOLECTORA

Desde la redacción nos vemos obligados a tomar consciencia del último acontecimiento mundial. El nuevo paradigma que afecta a la predicción del tiempo ha trastocado nuestra percepción emocional y social para siempre. Hace menos de un año, cuando Holoemotions lanzó su app de gestión emocional, nadie imaginó el impacto que tendrían los datos que empezaban a recogerse. El resultado ha sido una nueva concepción temporal sin precedentes. Tras meses de acaloradas discusiones entre terapeutas y científicos meteorológicos de todo el mundo, políticos y seres humanos nos vemos obligados a aceptar que hay una conexión ineludible entre las emociones humanas y los cambios meteorológicos. No es que las emociones sean producto del tiempo o clima habituales de la zona, sino que la gestión emocional influye directamente en los patrones atmosféricos. Todo es aún más complejo cuando pensamos en la crisis climática, ¿es acaso producto de nuestro nihilismo? Los negacionistas del cambio climático han mostrado su descontento. Esto ha provocado que la calidad del aire empeore notablemente en las capitales.

Les líderes del partido technoludita subrayan la necesidad de redactar un Manifiesto de Lo Interior de inmediato mientras se refuerza la cobertura terapéutica gratuita, la educación emocional pública y una agenda cultural de calidad. Les líderes del partido por un mundo más liberal se mostraron escépticos desde el principio pero tras las últimas declaraciones del presidente de los Estados Unidos, han claudicado. ‘Necesito ayuda’, declaraba Daniel Trampa en su cuenta de twitter. Tras un aluvión de unfollows, compartió de nuevo: ‘He malgastado mi vida portando una máscara cruel y patética. Hoy estoy conmocionado por el nuevo paradigma descubierto. Pido perdón a la madre tierra y prometo ser un hombre decente a partir de ahora’. Sin duda la caída en certeza de uno de los máximos exponentes del fascismo y empleo de falacias es aún más impactante que el descubrimiento de la conexión metereoemocional. Como resultado, ‘el tiempo’ ya no será nunca más una previsión a futuro cercano, sino una cooperación de individuos que confabulan para moldear tempestades. Sin duda esto ha generado mucha polémica. ¿Seguimos queriendo estaciones? ¿Deberíamos mantener los climas habituales de cada zona? ¿Deberían hacerse referéndums en cada país para elegir de forma comunitaria los fenómenos atmosféricos de la semana? ¿Sería más justo que se reorganicen los flujos migratorios en base al deseo atmosférico de los individuos? Teniendo en cuenta todo esto, así como los datos recogidos por Holoemotions la semana pasada, el tiempo de la capital Madrileña se prevé del siguiente modo:



En la próxima semana abrazaremos la entrada del otoño. Los terapeutas aconsejan dar paseos al atardecer para lograr que el cambio no sea brusco. Los paseos de día en esta época pueden provocar el estancamiento de nuestra propia sombra en el suelo, fenómeno conectado con estados depresivos severos. Se aconseja transitar la apatía de forma paulatina y consciente para evitar que nuestro cuerpo se disfrace de fantasma mientras nuestro espíritu queda atrapado en el alquitrán del asfalto, que sigue teniendo la potencia de un agujero negro hasta dos semanas después del verano abrasador. Desde el gremio de terapeutas advierten la peligrosidad de moldear el clima, algunes defiende dejar las cosas como están para evitar manipulaciones estacionales que puedan dar como resultado la pérdida de las cosechas. Otres sin embargo aconsejan legislar así como monitorizar a la población para un mayor control.